ARTÍCULOS

 
   

Nuestro reto: mejorar la competitividad a nivel internacional

Uno de los principales retos que presenta la actividad turística nacional es mejorar su competitividad a nivel internacional, que se refleja en las inversiones y en los beneficios que la población obtiene por ellas.

México registra casi 2.5 turistas internacionales por cada mil habitantes, mientras que países como Costa Rica, Israel, Venezuela, Irlanda y Hungría más de 12 turistas por cada mil habitantes, y esto considerando que no son naciones identificadas como potencias turísticas.

El Instituto Mexicano para la Competitividad ubica a México en el sitio 29, de 48 países, en cuanto a captación de turistas internacionales por número de habitantes.

Lo anterior nos lleva a pensar que acorde con el potencial turístico de México, todavía es insuficiente el número de habitantes que vive de la derrama económica del turismo.

La violencia desatada en diferentes estados del país, vinculada directamente con el narcotráfico, ha creado un clima de inseguridad que golpea severamente nuestro nivel de competencia, ahuyentando la inversión y el interés por disfrutar de los envidiables atractivos de esta bella nación.

Sin embargo, debemos estar conscientes que el problema fundamental está en la falta de una estrategia turística integral cuya aplicación se haga extensiva a todos los destinos nacionales, y no sólo a cinco o seis, como ha venido sucediendo.

Otro asunto de particular relevancia es el papel que desempeñan las micro, pequeñas y medianas empresas en el devenir de la actividad turística nacional y, por ende, en el de la hotelería, ya que éstas representan alrededor del 80 por ciento de las 30 mil empresas turísticas que existen en nuestro país.

A pesar de los apoyos que ha dado el gobierno federal a dicho segmento, las políticas empleadas no han sido lo suficientemente exitosas para darles mayor competitividad a estos negocios.

Hace falta que la banca acreciente el número de préstamos y la calidad crediticia, particularmente para proyectos de infraestructura, y en ese tenor otorgue créditos más baratos y en condiciones competitivas, porque justo en estos establecimientos está el mayor volumen de empleos.

Sin embargo, me preocupa que no se implemente una política tendiente a ofrecer las mismas oportunidades o beneficios a todos los destinos de vocación turística que hay en nuestra nación, toda vez que los créditos se concentran en unas cuantas plazas, marginando a la gran mayoría, deseosa también de crecer y desarrollarse.

Por otra parte, y en aras también de propiciar una mayor inversión y la creación de más empleos en los estados, es imperativo que las autoridades de gobierno lleven a cabo labores de promoción dentro y fuera del país, con la idea de lograr una mejor visibilidad y posicionamiento de sus destinos. Bajo esta perspectiva, pugnaré ante las autoridades de los tres niveles de gobierno por crear las condiciones necesarias para el progreso de la actividad hotelera e invito a todos los socios a ser copartícipes de esta trascendente labor.

C.P. Rafael Armendáriz Blázquez
Presidente Nacional